Lo dice alguien con un gato en la cabeza Posts

6 abril, 2016 / / Creencias

¿Ya pasó otro mes? Es muy rápido, pero es momento de reflexionar qué cosas se van a quedar de manera permanente en mi vida. No lamentarse por “lo que pudo haber sido”, “de lo que te perdiste” Son varias las personas que consideraron extrema una decisión que tomé en febrero, acerca de terminar definitivamente el contacto con una persona. Las cosas que me dijeron se pueden resumir en: “es que te pudiste perder de algo que hubiera sido muy bueno”.…

2 marzo, 2016 / / Creencias

1.- La honestidad te la debes primero a ti mismo. Leí en un libro hace un tiempo que uno debe tener un modo honesto de vivir. No se refiere a vivir sin robar, sin ser corrupto, sin ser violento o a la rectitud moral, sino a mantener la congruencia entre tus creencias y tus acciones. Si uno quiere una vida determinada debe actuar en consecuencia y en la misma línea, no en la opuesta. A veces decimos sí a cosas que queremos…

9 febrero, 2016 / / Uncategorized

Terminó el mes de enero de 2016 y con ello pasaron cosas. De lo que ocurrió, esto fue lo que aprendí sin que esté en un orden en particular. 1. Nunca dar cosas por sentado ni por hecho. O lo que es lo mismo: si tienes suposiciones, acláralas si es posible. A veces ocurren cosas y creemos que algunas cosas son obvias por el contexto y que es innecesario aportar más información sobre ellas. No lo son. Siempre hay que…

1 diciembre, 2015 / / Cuentos

Leer en línea: Parte I Parte II Parte III Parte IV Final Epílogo Descarga: PDF Versión Kindle ePub Cuánto dura la noche by Edgar Daniel Fernández Rodríguez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License. Creado a partir de la obra en http://conungatoenlacabeza.edgarfernandez.com/2015/12/cuanto-dura-la-noche-ebook/.

30 noviembre, 2015 / / Cuentos

Amanece. La luz rojiza del sol que asciende le permite ver el camino por el que camina: una vereda estrecha de tierra que se extiende en línea recta. No hay construcciones ni habitáculos en la cercanía. Se detiene un instante y mira hacia su alrededor: tampoco encuentra la ciudad. No sabe hacia dónde se dirige ni cuánto tiempo ha caminado, solamente avanza un paso a la vez. Tiene sed. Hay suficiente luz cuando encuentra una cabaña derruida por el polvo…