Acerca del hombre que tiene un gato en la cabeza

Lo dice alguien con un gato en la cabezaUna noche, cargué en brazos a uno de mis gatos y, jugando con él, lo subí en mi cabeza. Alguien preservó el momento tomando algunas fotos.

Desde entonces, la imagen de mí con un gato en la cabeza (o de un gato con un humano en la panza, como prefieran interpretar la metáfora), se ha difundido por Internet en varios foros.

Ahora, me identifican como “El que tiene el gato en la cabeza”, y mis argumentos son refutados con “Lo dice alguien con un gato en la cabeza”.

A pesar de eso, continúo opinando. Aunque no sé, realmente, si mis opiniones son propias o si el gato me las transfiere desde su vientre hasta mi cerebro. Quizá son las opiniones de un gato. No estoy seguro.

Después de leer lo que encuentran aquí (temas de relevancia para la sociedad mexicana, algo de deportes y un poco de estilo de vida musical y literario), ustedes podrán determinar si leyeron la opinión del gato o del humano.

Quiero ser ameno y correré el riesgo de desagradarles. Pero no me quedaré callado.

Se los dice alguien con un gato en la cabeza.

1 Comment

Únete a la discusión